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Más de cuatro décadas de tradición Italiana

Como todas las grandes historias, CERABOL es el resultado de una gran idea combinada con años de esfuerzo y una clara visión de futuro. Corría el año 1970 cuando Andrea Bruno Morino, un italiano radicado en Bolivia, decidió apostar por una industria que apenas empezaba a tomar forma. Hoy, Andrea es recordado como el precursor de la cerámica mecanizada en nuestro país.

De hecho, CERABOL fue la primera en producir baldosas prensadas para piso y pared. En aquel momento, la empresa contaba con dos líneas de producción: el piso rojo natural en piezas cuadradas de quince centímetros y la línea de productos esmaltados para pisos y paredes.

Inicialmente los hornos eran de fabricación local y las quemas se realizaban a leña. Luego se adquirieron quemadores a diesel y se contaba además con dos prensas manuales. La producción de cerámica roja natural era de 12.000 m² al mes y la de cerámica esmaltada era de 10.000 m².

En la década de los ’80 CERABOL incorporó a su planta un horno túnel con capacidad productiva de 45.000 m² por mes de piso rojo natural, adoptando el sistema de quema a gas natural. Se implementaron además prensas hidráulicas de 500 y 550 toneladas junto con un moderno sistema de secado.

Pero el camino de CERABOL no estuvo libre de pruebas y desafíos. Entre 1985 y 1998 el contrabando ilegal de pisos esmaltados desde el extranjero representó una nociva competencia desleal. La empresa decidió entonces paralizar su línea de esmaltado y dedicarse exclusivamente a la fabricación del piso rojo natural, optimizando los procesos y la calidad de este producto. Como resultado, este piso es reconocido hasta el día de hoy por su altísima calidad, resistencia y durabilidad.

Durante los años siguientes, el mercado se fue formalizando y la demanda entró en un importante proceso de crecimiento. Además, gracias a la seriedad y posicionamiento que había logrado la marca, los clientes exigían constantemente la oferta de pisos esmaltados. Frente a esta realidad, CERABOL se vio impulsada a asumir un nuevo desafío.

En 1998 la compañía instaló una nueva y moderna línea de producción con tecnología italiana de punta para la fabricación de cerámicas esmaltadas, con una capacidad de fabricar 100.000 m² por mes.

Gracias a su calidad, CERABOL traspasó las fronteras del país y en el año 2002 inició la exportación a mercados extranjeros como Estados Unidos, España, Perú, Chile y Uruguay.

En el 2010 CERABOL celebró sus 40 años de vida, asumiendo el mayor desafío de su historia: poner en marcha su segunda planta industrial, una unidad moderna y eficiente la cual fue inaugurada en abril de 2011 permitiendo duplicar la capacidad productiva y aumentar la variedad de tamaños, diseños, tonos y estilos para acompañar las últimas tendencias del mercado.

Cuatro décadas han transcurrido desde que un hombre visionario dio el primer paso en esta trayectoria llena de logros y conquistas. Sin embargo, hoy sentimos que la historia recién comienza.